Homicidio imprudente

Homicidio imprudente

Homicidio imprudente: ¿Qué es un homicidio imprudente? Tipos de homicidio imprudente. ¿Qué hacer si me acusan de homicidio imprudente? Penas por homicidio imprudente. Defensa contra homicidio imprudente. En este artículo, el abogado experto en Delitos contra la vida, Luis Martín Más, responde a las preguntas planteadas anteriormente.

¿Qué es un homicidio imprudente?

Analicemos los dos conceptos que aparecen en esta pregunta:

Por un lado, el delito de homicidio consiste en causar la muerte a otro. Esto es sencillo de entender, y así está reflejado en el código penal.

Por otro lado, un poco más complicado puede ser saber qué es la imprudencia, y más concretamente la que nos interesa, que es la imprudencia punible. Se define como la infracción o negligencia causada por una falta de previsión o un incumplimiento de un deber de cuidado, y que provoca un resultado, que en este caso es la muerte de otro, y que la ley expresamente castiga.

El tema de la imprudencia ha tenido a lo largo de la historia distintos tratamientos en los diferentes códigos penales que hemos tenido en España, cuestión en la que no vamos a entrar, pero que pone de relieve la dificultad de apreciar en los casos concretos la existencia o no de la imprudencia. Se complica la cosa cuando sabemos que hay imprudencia grave, menos grave o leve, rozando en algunos casos el caso fortuito, que no está castigado; o el dolo eventual, que equivale a la comisión consciente y querida del homicidio. Como vemos, el rango de culpa es muy variado, con las dificultades prácticas que conlleva.

La imprudencia leve con resultado de muerte está despenalizada desde la reforma de la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, que entró en vigor el 1 de julio de 2015, habiéndose introducido en nuestro código por esa misma reforma la imprudencia menos grave. En palabras del Tribunal Supremo, la imprudencia menos grave sería la infracción del deber medio de previsión, y la grave la dejación más intolerable de las conductas que debe controlar el autor. Para los casos de imprudencia leve solamente queda actualmente la vía civil.

La defensa frente a una acusación por homicidio imprudente comparte muchas características con la defensa de un homicidio.

Luis Martín Más, abogado experto en Delitos contra la vida.

Tipos de homicidio imprudente

Hay dos tipos claramente diferenciados, en función de si la imprudencia es grave o menos grave.

Y dentro de estos, el código penal a su vez hace distinción si se utiliza un vehículo de motor o ciclomotor, un arma de fuego o por un profesional.

Vamos a exponerlo esquemáticamente porque se entiende mucho mejor:

A)   Homicidio por imprudencia grave, que sería el tipo básico o general.

a. Cometido utilizando un vehículo a motor o ciclomotor.

b. Cometido utilizando un arma de fuego.

c. Cometido por imprudencia profesional.

B)   Homicidio por imprudencia menos grave, que sería el tipo básico.

a. Cometido utilizando un vehículo a motor o ciclomotor.

b. Cometido utilizando un arma de fuego.

Llama la atención que no hay homicidio por imprudencia profesional menos grave, lo cual deja las reclamaciones por negligencia profesional a la vía civil, castigándose como delito solamente aquellos casos en los que auténticamente hay una dejación grosera de las mínimas cautelas o cuidados en el ejercicio de la profesión. El ejemplo más evidente es el del médico, castigándose la muerte solamente cuando habido una falta casi absoluta de cuidado.

Pensemos que estos tipos no son excluyentes, porque en realidad recogen características o peculiaridades distintas. Por ejemplo, podría darse una negligencia por imprudencia grave con utilización de un vehículo de motor y cada vez sea profesional, en el caso de un taxista que condujera ebrio y atropellase a un peatón.

¿Qué hacer si me acusan de homicidio imprudente?

Contar con un profesional por experiencia y especialización suficiente es importante, porque ya de por sí el delito de homicidio exige unos conocimientos técnicos que exceden de lo común de la defensa de otros asuntos. Como veremos más adelante, las peculiaridades que presenta cada una de las modalidades que hemos visto antes, exigirá unos conocimientos específicos en esas materias, por lo que contar con peritos especializados en armamento, o en vehículos (pensemos por ejemplo en un fallo de los sistemas de freno de un coche), es más que conveniente

. En el caso de una imprudencia profesional es más que necesario: si un médico es acusado de un homicidio por imprudencia grave en el ejercicio de su profesión, es evidente que podrá ayudar a su abogado a preparar la defensa, pero por otra parte al ser interesado pierde la perspectiva, por lo que será necesario que otro perito médico asesore al abogado y colabora en la defensa activamente.

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Penas por homicidio imprudente

A)   Si el homicidio se comete por imprudencia grave, la pena es de prisión de uno a cuatro años.

a. Si se comete utilizando un vehículo a motor o ciclomotor, además de esta pena se impondrá la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a seis años.

b. Si se comete utilizando un arma de fuego, se impondrá también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de armas por tiempo de uno a seis años.

c. Y si se comete por imprudencia profesional, se impondrá además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un periodo de tres a seis años.

B)   Si el homicidio se comete por imprudencia menos grave, la pena a imponer es de multa de tres meses a dieciocho meses.

a. Si se comete utilizando un vehículo a motor o ciclomotor, además se impondrá la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres a dieciocho meses.

b. Si se comete utilizando un arma de fuego, se impondrá también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de armas por tiempo de tres a dieciocho meses.

Defensa contra homicidio imprudente

La defensa frente a una acusación por homicidio imprudente comparte muchas características con la defensa de un homicidio. Los esfuerzos para combatir una acusación por un delito de esta naturaleza deben ir encaminados a desvirtuar la autoría (discutir si somos o no los responsables de la acción), las circunstancias agravantes o atenuantes, la concurrencia o no de otro delito (como por ejemplo un atropello mortal conduciendo el autor bajo la influencia de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes); o incluso la propia causa de la muerte, es decir, si la acción imprudente necesariamente debía llevar o no al fallecimiento de la víctima (puede haber una concurrencia de causas o hechos ajenos que podrían excluir la responsabilidad penal del acusado).

Y también, el profesional del derecho que asuma la defensa de una persona acusada de este delito, discutirá inevitablemente a lo largo del procedimiento que nos encontramos ante una imprudencia grave, menos grave o incluso leve, teniendo que plantearse quizá la existencia de un caso fortuito. Pensemos por ejemplo en un neumático nuevo bien instalado que, sin embargo, revienta y produce un accidente y uno de los ocupantes del vehículo fallece por un golpe en la cabeza. Quizá la diligencia normal no pueda prever una cosa de estas nos encontramos ante una causa de fuerza mayor, absolutamente inevitable incluso por la persona más diligente.

Pero como hemos visto que hay distintas clases (con vehículo de motor, con armas de fuego o profesional), puede haber peculiaridades en cada caso.

Vehículo de motor

Por ejemplo, en el caso del vehículo de motor, la defensa debe estar orientada a combatir la existencia de la imprudencia misma. Pensemos por ejemplo en los excesos de velocidad y la medición de esta; o el estado de la calzada, que puede afectar la conducción por condiciones climatológicas o la existencia de arena o grava en ella; por la intervención de otro vehículo; o la culpa de la víctima que quizá cruce por donde no debe.

Armas de fuego

En el caso de las armas de fuego, estas imprudencias suelen darse en el ámbito de la caza, o en las galerías de tiro, y muy frecuentemente también, limpiando el armamento. En estos casos convendrá que la defensa se asegure de que el arma funcionaba correctamente, que tenía los mantenimientos adecuados o si estaba defectuosa. Son circunstancias que pueden llegar a excluir incluso la responsabilidad penal.

Profesional

Y en el caso de la imprudencia profesional que cause la muerte a otra persona, el abanico se amplía de forma mucho mayor. Incluso aunque nos centraremos en el supuesto más evidente que serían las negligencias médicas, teniendo en cuenta la cantidad de ramas y especialidades que hay en la medicina, es evidente que los aspectos de los que hay que defenderse son casi infinitos.

Se trata, en definitiva, de un delito que tiene su complejidad en cuanto a la defensa, que es más frecuente de lo que podamos pensar, y que sin embargo no tiene una pena excesivamente alta, teniendo en cuenta que se ha producido la muerte una persona.

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Autor/a de la publicación
Luis Martín Más

Luis Martín Más

Abogado especializado en Delitos contra la vida. El análisis de su trayectoria judicial le ha situado en el Ranking de los mejores abogados de Delitos contra la vida elaborado por Emérita Legal de forma objetiva; en base a la experiencia acumulada y los resultados obtenidos en los casos analizados.

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