Régimen de visitas cuando hay orden de alejamiento

Régimen de visitas cuando hay orden de alejamiento

Régimen de visitas con orden de alejamiento: ¿Qué es una orden de alejamiento? ¿Cuándo puede perder un padre el régimen de visitas? Motivos para poner una orden de alejamiento. ¿Qué pasa con el régimen de visitas cuando hay una orden de alejamiento? ¿Puedo suspender el régimen de visitas por una orden de alejamiento? A continuación, la abogada experta en Derecho de Familia, Sara Benjelali González, responde en detalle a estas preguntas.

¿Qué es una orden de alejamiento?

La orden de alejamiento es una pena privativa de libertad, que impide a un agresor residir, acudir a un lugar o comunicarse (por cualquier  vía, teléfono, por escrito o comunicación visual) allí donde esté la víctima.

Es decir, la orden de alejamiento no es sólo para el domicilio de la víctima, sino también incluye su lugar de trabajo y de los lugares frecuentados por la víctima y sus familiares.

¿Cuándo puede perder un padre el régimen de visitas?

En un procedimiento de separación, nulidad, divorcio o ruptura de una pareja de hecho, normalmente se regula la guarda y custodia de los hijos, bien sea atribuyéndole a uno de los progenitores o de forma compartida. En el primer supuesto se establece un régimen de visitas de los menores con el progenitor no custodio a fin que mantengan la vinculación con los hijos, y en el segundo caso, se reparten los periodos vacacionales pues el régimen de relación con los hijos está atribuido de forma compartida.

Dentro del procedimiento de violencia de género, el Juez puede o no fijar un régimen de visitas con los menores. Ahora bien, si la situación de violencia doméstica se produce, una vez dictada sentencia de divorcio, separación, nulidad o ruptura de pareja de hecho, el juez puede realizar restricciones, siendo las más comunes reducir el número de días, fijar las visitas en un punto de encuentro familiar, visitas tuteladas sin pernoctas o inclusive suspender el régimen de visitas.

Como norma general, el régimen de visitas puede suspenderse o restringirse en los siguientes supuestos:

  1. Atentar contra la vida, integridad física, libertad, integridad moral, libertad e indemnidad sexual del cónyuge o hijos.
  2. Adicciones, como por ejemplo las drogas si su consumo compromete al menor, sometiéndose a abusos o actitudes incorrectas.
  3. Incumplimiento grave y reiterado de los deberes familiares, como por ejemplo no visitar ni llamar nunca a los hijos, ni abonar la pensión alimenticia.

En el último apartado, explico la modificación actual de la ley en España en caso de violencia de género.

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Motivos para poner una orden de alejamiento

Primero de todo tenemos que saber que la orden de alejamiento ha de ser impuesta por un Juez, debiendo de haber denunciado la víctima y aportado pruebas de los hechos, considerando el juez que la víctima está en una situación lo suficientemente peligros para emitirla.

Los motivos para solicitarla son: amenazas cuando se produzcan delitos contra la integridad moral, libertad sexual, lesiones, contra la intimidad, acoso etc.

¿Qué pasa con el régimen de visitas cuando hay una orden de alejamiento?

Como comento en el último apartado ha habido una modificación legal, que entró en vigor en septiembre de 2021, que establece que no procederá el establecimiento de un régimen de visitas o estancia, y si existiera se suspenderá respecto del progenitor que esté incurso en un proceso penal.

El problema es que la expresión “incurso en un proceso penal” no es muy concreta y debemos tener en cuenta que estos procesos son lentos y en muchas ocasiones se archivan. Esta reforma también permite al juez un cierto margen de maniobra, para que justificadamente pueda mantener un régimen de visitas, comunicación o estancias de los menores con el progenitor no custodio.

Desde mi opinión jurídica, ese margen que se concede al Juez debe de servir, para que ante la existencia de dudas de elementos suficientes para acordar una orden de alejamiento o abrir una causa penal, deba mantenerse el régimen de visitas, pues una denuncia no es igual a un procedimiento, en donde hay indicios suficientes.

¿Puedo suspender el régimen de visitas por una orden de alejamiento?

El artículo 94 del CC ha sido modificado de tal forma que establece literalmente en parte de su articulado lo siguiente:

“No procederá el establecimiento de un régimen de visita o estancia, y si existiera se suspenderá, respecto del progenitor que esté incurso en un proceso penal iniciado por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o sus hijos. Tampoco procederá cuando la autoridad judicial advierta, de las alegaciones de las partes y las pruebas practicadas, la existencia de indicios fundados de violencia doméstica o de género. No obstante, la autoridad judicial podrá establecer un régimen de visita, comunicación o estancia en resolución motivada en el interés superior del menor o en la voluntad, deseos y preferencias del mayor con discapacidad necesitado de apoyos y previa evaluación de la situación de la relación paternofilial. No procederá en ningún caso el establecimiento de un régimen de visitas respecto del progenitor en situación de prisión, provisional o por sentencia firme, acordada en procedimiento penal por los delitos previstos en el párrafo anterior.”

A la vista de esta modificación, a mi parecer innecesaria, ya que el artículo 92.7 del CC ya establece que:

“No procederá la guarda conjunta cuando cualquiera de los padres esté incurso en un proceso penal iniciado por intentar atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos que convivan con ambos. Tampoco procederá cuando el juez advierta, de las alegaciones de las partes y las pruebas practicadas, la existencia de indicios fundados de violencia doméstica o de género. Se apreciará también a estos efectos la existencia de malos tratos a animales, o la amenaza de causarlos, como medio para controlar o victimizar a cualquiera de estas personas.”.

Entiendo que puede haber polémica al respecto, pues una simple denuncia puede conseguir que el denunciado se vea suspendido o privado del régimen de visitas respecto a sus hijos, con una vulneración al derecho de presunción de inocencia, pero como he indicado anteriormente, denuncia no es igual a procedimiento.

Es decir, dado el nuevo artículo 94 del código civil, en vigor desde septiembre de 2021, el juez obligatoriamente, deberá adoptar la suspensión automática del régimen de visitas o directamente no podrá concederlo, a excepción que pueda justificar que la fijación del mismo responde de alguna forma al interés superior del menor, es decir, el régimen de visitas en estos supuestos, va ser una excepción y no la regla.

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